domingo, 21 de junio de 2009
Black
Tengo ambas manos llenas de preguntas y puedo seguir contando incluso con los dedos de mis pies. Ya no sé hace cuanto que no duermo, eso de cerrar los ojos y desconectarme por completo de este mundo que me atosiga, debe realmente estar entre el rango de los diez a quince años de mi vida, pues al tener los primeros recuerdos de toda mi historia la cosa se torna oscura, sin poder conciliar jamás el sueño; no tengo el hábito de mis demás coterráneos, mi ser no encuentra descanso. Quiero mis respuestas ahora, antes de que pierda por completo la paciencia o el negro de mi alma me absorverá por completo, y créeme, que nadie quiere eso.
Heart
La bomba que reside aquí en mi interior amenaza con explotar. Agacho el moño y sigo caminando por mi sendero de la misma forma en que lo he recorrido desde que tengo uso de razón. Me detengo para contemplar las escenas que pasan por mis ojos sin sentido lógico para mi persona. El ser individualista y cruel que crece en mi es ya ahora un mounstro despiadado que no le interesa en lo más mínimo el acontecer del medio, pero todo esto va más allá: cosechas lo que siembras, si plantas maldad recibirás más maldad, si haces malas acciones lo tendrás todo de vuelta, ya que son leyes invisibles del hombre aplicables a todo lo que haces. Todos aprendemos al final de cada lección. Welcome to the heartbreak.
Inertia.
Fría, como el agua salada de mar en invierno. Fría, como el viento del atardecer. Fría, como la última lágrima que recorrió mi mejilla. Fría, como las cenizas de mis recuerdos. Fría, como el sonido de la música lejana. Fría, como el manantial de sentimientos que amenazaban por salir. Fría, como la luz del alba. Fría, como un ser sin alma. Fría e impaciente. Nerviosa y atolondrada. Expectante y desbordante. Incompleta y dudosa. Agredecida, pero fría.
martes, 9 de junio de 2009
Love is a competition and I'm losing
Hoy fue un gran día. Bueno, no lo fue, pues ya no es hoy sino ayer, pero aún así tampoco lo fue. Decidí elegir entre el camino duro, el que duele masoquistamente en mi interior. Verdades personales, esas que pocos entienden y con los cuales comparto parceladamente mi sentir, no soy muy fácil de entender. La perfección es aburrida pero la diversidad me vuelve loca. Alguien me dijo vela por ti, otro no fuerzes tu camino y el último un no te entiendo, no puedo tomar decisiones sólo con esas palabras, mis voces narrativas están fallando ahora. Respiro por una palabra (en silencio), vivo por una acción (en silencio), muero por una ilusión (en silencio); el comportamiento humano es ingenuo, bastante lacónico y estructurado, somos unos desgraciados malditos los cuales sólo los mueve el valor fundamental de nuestra sociedad, el sentimiento madre: amor. A lo material, lo inmaterial. Cuerpos y almas. No me apresuro a nada, sería muy estupido de mi parte dar todo por sentado y decir hasta aquí no más llegué, no, obvio que no, aunque generalmente me pregunto por las noches o en el día, como será llenar el ser por completo con aquello, calendome los huesos, helando mi sangre. Terminar de abrir la puerta que está semi abierta, yo creo que me pierdo, es demasiado para mi, pero creo que si aplico esto junto con muchisimas otras cosas tendrá dicha mi alma resquebrajeada y el mundo puede estar a mis pies.
lunes, 8 de junio de 2009
Shake the glitter
Miedo a seguir viendo sin razón, miedo a los cigarros apagados, miedo al camión de la basura; miedo a la gente que tiene muchos hijos, miedo a yo no tener ninguno, miedo a quizás yo no tengo uno; miedo a la leche hirviendo, miedo a los veganos, miedo a los carnivoros; miedo a las profecias, miedo a los falsos profetas, miedo a la Rolling Stone que cambia de tamaño, miedo a la Tú, miedo a los diarios de circulación masiva; miedo al colesterol alto, miedo a las epidemias, miedo a la gente que se muere todos los días; miedo a los reportajes del Discovery Chanel, miedo a Mickey Mouse y su imperio, miedo a que mi tele nunca más se prenda; miedo a los deportes, miedo a la música flaite, miedo a Beethoven, miedo a mis audifonos rascas, miedo a la vecina del frente; miedo de las traciones, miedo de los traicioneros y los traicionados, miedo de los corazones rotos, miedo de los corazones felices; miedo a la normalidad, miedo a la infelicidad, miedo a las canciones de amores incompletos, inconclusos y mal hechos, miedo al cuco, miedo a la oscuridad, miedo a las grandes alturas; miedo al sol ponerse, miedo a la luna salir, miedo de la rutina que me ahoga; miedo al alcohol en mi sangre, miedo a la nicotina en mis pulmones, miedo a los gringos; miedo a los anarquistas, miedo a los fachos, miedo a los comunistas, miedo a los capitalistas; miedo del gobierno de mi país, miedo del gobierno que vendrá el próximo año; miedo de las malas notas, miedo de la psu, miedo de no quedar en la carrera que yo quiero, miedo de la universidad, miedo al fracaso; miedo a los pacos, miedo a los bomberos, miedo a los hospitales; miedo a que mi hermano nunca se inserte en la sociedad, miedo a que mi vieja vuelva a caer, miedo a que mi viejo se vuelva a olvidar de mi; miedo del amor, miedo al desamor, miedo a entregar el corazón; miedo de hablar, miedo de saltar, miedo a la noche solitaria, miedo al día brillante; miedo de mi teléfono y su constante ring, miedo que la alarma de la casa suene a media noche, miedo a la soledad; miedo a dejar de sentir miedo, miedo a volverme insensible y de ahí nunca más regresar.
lunes, 1 de junio de 2009
You shine for your love
Amo el sonido que hacen los perros al comer sopa. Amo el pasar de las hojas de cuadernos calcados por el lápiz. Amo las hojas caer en otoño. Amo ver ponerse el sol cada tarde. Amo el humo del cigarro. Amo dormir. Amo la música. Amo llorar cuando es necesario. Amo reir hasta que mi estómago no de más de dolor. Amo las tardes frías. Amo el café. Amo decir te quiero a las personas que me rodean. Amo sentir lo bueno de la vida. Amo convivir con mi tristeza a la par de mi felicidad. Amo los días en que estoy en perfecta simbiosis con el mundo. Amor estar en paz. Amo pensar positivo. Amo escuchar a las personas más que me escuchen. Amo las ballenas e hipopotamos. Amo abrazar a mi hermano y decirle "hola gordo pelao". Amo comprender que nada es para siempre. Amo al tiempo indomable que corre por nuestra piel. Amo la sal de mis lagrimas. Amo vivir, aunque aún me cueste.
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