sábado, 1 de junio de 2013
now there's a green light in my eyes and my lover on my mind.
Ay, me duele el almita. Me acuerdo cuando te pesqué en el pasillo, sin nombre (2), y nos chocaron los dientes tan fuerte que me dolió la cabeza un poco, pero más por el copetito. La poca luz, la puerta del baño que se abría y se cerraba y yo ahí, cabeza al piso. O a ti, sin nombre (3), como te deshacías entre el reflejo de un partido de fútbol en la tele y la presión de mis piernas en contra del colchón. Ahora me duele un poco menos, porque la emoción de (3) era muy distinta a la de (2). No quiero ni acordarme de (1), que lo único bueno que tenía eran los de'os. Y si pienso en (2) el alma sangra más de lo normal, sin hueviar, molesta. Pero ni en cuatro, ni en diez, ni levitando exploté en ti. Puras ganas de mear. Porque (3) se ríe de mi, con los dientes apretados y sin arrugarse: "estuviste con puras hueás antes". Yo sólo encuentro que tiene razón, lo que no quita que (3) también sea una hueá. O que (4) sea tu hermano, oops I did it again.
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