domingo, 20 de junio de 2010
Yo y la la luna.
Algo se acaba de caer bajo la cama, que no tiene cobertor porque lo saqué para lavarlo. Es rosadito con florcitas bonitas y todo muy ita, así es como hablamos los chilenos: todo en diminutivo. ¿Nos sentimos poca cosa?, ¿Mala costumbre?, Whatever? Lo único que puedo pensar es en que el silencio caerá, gente que no es gente, my life through a looking glass just like Alice. Tengo que parar de pensar en inglés, al final se me terminan olvidando todas las palabras en español y cago y quedo en blanco en medio de una frase y digo: "si loco, I love that shit, fucking unreal" siendo que en mi idioma natural sonaría más bonito. Menos computador, más producción. Hace mucho tiempo que no me saco una foto, no sé como estará mi cara (sé que el espejo me miente constantemente, por eso le agradezco que permanezca empañado la mayor parte de mi tiempo en la ducha para no tener que soportar el suplicio de mis ojos con sueño permanente). Todos los días me salen huevos alienígenas en la cabeza, más grandes y más grandes que antes, como si la varicela del verano todavía estuviera incubando en algún rincón de mi organismo enfermizo. Los dolores de guata, el otro día me di cuenta -releyendo ésta mierda- que es mi trend topic a lo largo del año. Hoy tengo las uñas moradas, cada día que pasa se me olvida cambiarmelas de color dependiendo de como me sienta: ayer eran azules. Se supone que el morado/púrpura significa que yo presentaría grandes aires de grandeza, delirios tarados de la mente frágil. Estoy enferma de amor, y lo más chistoso es que no sé de quien pero sé que estoy muerta de amor, ya que cada vez que lo pienso el corazón bombea súper rápido y como que comienzo a retomar el color del cual carezco 24/7. Nadie en la historia se ha enamorado de la nada, ¿o sí?. Y giro, y vivo, y respiro fuerte, y muero luego, sí, debo ser una de esas personas que muere y resucita siempre. Porque yo sé que estoy muerta ahora, y ahora viva, dos espacios diferentes en una misma línea de tiempo que sigue, sigue y sigue más allá del horizonte que veía en la costa de Viña. Rojo, rosadito, naranjo, amarillito. Son comos los colores que veo en el cielo del alma de la nada, espacio muerto, the void, donde llevo atrapada tanto tiempo caminando de la mano con la realidad y el mundo paralelo. Yo sé que ahora me espera el primer tomo del Quijote para que le de una releida a la primera oración, ya es tarde, tengo que trabajar y terminar esto luego, puede que mi otro yo esté haciendo una cosa distinta: escuchando la canción que escucho pero al revés, sentado de cabeza en el techo porque ese es el suelo, el cielo es el mar, y el espacio, la tierra por donde camina todo ser. Ya sé, ya sé, para de leer y ver ciencia ficción, las neuronas se atrofiaron un poquito. Como sea, manos a la obra.
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