miércoles, 29 de julio de 2009
El sabor de la tinta
miércoles, 15 de julio de 2009
La Olla

Las lágrimas corrieron por su cara al pasar dos, tres, cinco, diez veces la escoba por el suelo; la canción llegaba a su punto culmine y ella no podía dejar de llorar. Pensaba que otra vez sería lo mismo, un año más igual y nadie, menos ella, le importaba seguir creciendo. Estancada, retórica, atrapada. Malditamente desesperada.
Y una vez más quería desaparecer del mundo al terminar su canción.
Bloodwork

Mi mundo. Mecerlo. Desde lo más profundo. Piezas de una melodía sin principio ni final. Parálisis. Dolor. Nada. De nuevo parálisis, dolor y nada. Mi ciclo. La catarsis llega en los momentos cúspides de mi pensar. Estos serán pensamientos al aire, pero forman parte de un todo. Todo.
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