martes, 26 de enero de 2010

Explosiones en el Cielo.

Tengo pena. Tengo rabia. Tengo dolor. Tengo felicidad. Tengo añoranza. Tengo envidia. Tengo asco. Tengo amor. Tengo odio. Tengo todo. Tengo nada.

domingo, 24 de enero de 2010

Dog days are over (unless...)

Es obvio que me proyecto. Porque soy mina. Porque siempre me pasa lo mismo. Porque siempre creo que ésta va a ser la última vez en que mi mala cuea le gane a mis deseos. Nein. Te encantan las hueas de una noche, las volaitas carreteras, el ser usado como recipiente de calentura en un momento que parece más largo de lo que es. Y sabes que todas esas expectativas caen al piso como las casas en Haití; parece que el único que estaba recibiendo mensajes erróneos era mi computador. No debí haber arriesgado tanto en donde sólo tenía cincuenta porciento de éxito y el otro de error: ¿Quién ganó? Ironía. Siempre digo que no me importa, que soy fuerte, que me la puedo sola, pretender que todo sigue igual. NEIN. Soy tan buena actriz, mentirosa, mentirosa. De todas maneras tengo la secreta esperanza que ese gatito volverá, todos vuelven a mi. Un mes, el mundo se nos va en un mes. Puede que no seas lo suficientemente bueno para pedazo de mujer, de perro para tan poco hueso, pero huesito mío no me interesa ser un Gran Danés si no tengo mi cartílago regalón. El hálito borracho, los besos urgentes, la entrepierna mojada, los torsos desnudos, la boca en la aureola rosada, la mano en donde nace la vida. Pretenderé que no pasó nada, veamos si es que puedes resistirlo, huesito.

jueves, 14 de enero de 2010

Beso de la Vida.


La segunda semana de enero se me hace más eterna que la mierda, cuando el domingo de la primera caí en la cuenta que aquellas pustulas que crecían en mi cuello no eran más que varicela. Enfermedad culia penca loco, te puede picar hasta el hoyo si es demasiado. De todas maneras siendo ya el día 5 de la epidemia leí un poco más de Coronación de Donoso y me quedé raja pensando en la Estela con su huacho, el pelo mojado y la cara afiebrada. Desperté igual, sólo que mi vieja gritaba desde arriba "¿¡SE TOMARON LA PASTILLA HUEVONES!?" -cosa que no fue así, pero bueno- y prendí la tele. Me atacó una batahola de música británica noventera que hizo que mi corazón quisiera reventar de nostalgia. O de placer, si estamos en esa. Y heme aquí entre la música indie de la década pasada, la ansiedad de entrar a la universidad, de conocer, escuchar, toquetear, mordisquear y ser supermeganice con todos porque la varicela aparte de llevarse sus huevaitas pencas se está llevando un poco la parte pesá del sher ashí por sher. Tengo un poco de esperanza que este estúpido verano no será tan penca, quizás traiga un poquito de amor o un poquito de lo que sea, a veces me siento shola como una cholga y pichula. Quiero que sea marzo. Quiero que empiece mi vida. GUUUUUUUUUUD. SALUUUUUUUUD. Pastilla pa'dentro. GLUP.