sábado, 27 de octubre de 2012
domingo, 21 de octubre de 2012
El punto muerto.
Todo este viaje, desde cumplir la mayoria de edad hasta estos días, se ha caracterizado por la cantidad de puntos en que no hay ni vida ni muerte. Los silencios incómodos conmigo, con el resto. Y ese segundo en que me encojo y pienso que toda esta hueá es una maldita pesadilla. Que hay tanta vida por vivir, tanto camino por recorrer, gente que quiero que no está conmigo, gente que lo está y algunos que nunca lo estarán. Y la maldita coincidencia que los mayores terrores se hacen realidad, la voz, el llanto que te dice que sólo hay cincuenta por ciento por lado: vivir o morir. Pensar en la posibilidad de cuales fueron los últimos momentos en que vi tu cara, en que escuché tu voz, y no, cagué. La hueá pelua. Menos mal que estay bien. Menos mal.
sábado, 6 de octubre de 2012
¿qué es lo gracioso de la paz, el amor y el entendimiento?
Gracias por decirme lo que nunca quise escuchar (lo que siempre supe), infinita gratitud por darme la llave de mi libertá (sin pedirla). Los pudieron ser, los fueron, los serán, todos, ya no importa si por fin tomé tu mano, mi mano, mis dos manos entrelazadas porque al final (y lo mejor) que tengo, es este ser humano que nació esperando a morir (¿cuántas veces? más que la chucha). Weona, amemonos juntas (corazound y mente en la mejor de las historias de amor: tu, la incondicional, la que no espera nada).
(Espero creemer esta hueá por más de una semana, fin).
(Espero creemer esta hueá por más de una semana, fin).
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