sábado, 11 de julio de 2015
eyes shut
No he cambiado mucho desde el primer atisbo de angustia adolescente. A lo más la educación que he recibido a lo largo de todos estos años me hizo una persona, aún más, reservada. Llevo años en el sistema y, probablemente, el mismo tiempo buscando. ¿Qué cosa? Puta, amor. Me quiero y dejo de hacerlo. Quiero a la gente y dejo de hacerlo. Necesito que me quieran. Anhelo que no lo hagan. Y en uno de esos múltiples cambios de afecto que el tiempo me ha otorgado me encuentro una vez más en la misma situación de frente. Yo queriendo a alguien que no lo hace de vuelta. Perdiendo mi tiempo, esperando a una señal. Igual que las que nunca llegaron. ¿Me debería rendir? Puede que no. No lo sé. Nada va a herirme con los ojos cerrados.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 comentarios:
Publicar un comentario