Hola:
Nací hace 17 años, casi 18, por allá bien lejos donde el ambiente huela a harina de pescado y las calles están siempre sucias. Viví hasta los 5 años con mi abuela paterna a la cual amo con todo el corazón, y cuando me separaron de ella supe que eso a mis padres no se los perdonaría en muchisimo tiempo. El Jürgen nació el '98 en Valpo, Cerro Alegre cuando yo iba en Primero Básico, me acuerdo perfectamente del momento porque cuando me dijeron que había salido yo lloraba mucho porque se suponía que era mujer, pero por obra y gracia de una fuerza misteriosa salió con tula y cocos; El Vicente, en cambio, nació el '99 y no lo conocí hasta fines de ese año, ya que pasé el año nuevo con el Marcos en la casa de la suegra (una vieja de mierda cualquiera con una hija peor) y me cayó mal, porque era demasiado llorón, Cruela
DeVil le decía yo a la mamá, porque era super maldita; el Albert nació el '06 en Viña, un 11 de febrero -día después del Crush Power de ese año al que fui con el Marcos- que cambió mi vida, venía con problemas y estuvo internado 13 días en el Gustavo Fricke conectado a ventilación mecánica...nunca vi a la Rocío tan mal. He vivido en Antofagasta, Coquimbo, Santiago, Valparaiso y fatídicamente Salamanca. Con la Rocío lo odiamos en cuanto lo pisamos por primera vez, demasiado verde, muy poca gente, cero entretención pero estaba embarazada y no podiamos supuestamente volver a Antofagasta con mi abuela porque no iba a querer a mi vieja con guagua y weas, una mierda de mentira porque ella fue la primera en ir a ver al enano cuando nació, la primera en preocuparse, siempre lo ha querido a pesar de no ser su nieto, así que nos quedamos durante 3 años la primera vez y 5 años la segunda, ya que por problemas entre la familia del papá de los niños y mi mamá nos fuimos a Coquimbo. Podríamos decir que esos últimos años fueron una mierda: maltratos, depresión, bulimia, traiciones, etc. El pololeo fue mi salvataje hasta el verano del '07, porque simultáneamente yo conocí a mi mejor amiga, mi pilar, mi gran todo durante Segundo Medio y de ahi el Pedro no me sirvió nada más para no sentirme tan sola. Fui fría, calculadora, desconfiada e irónica. No podía permitir que siguieran haciendome daño. Cuando llegamos a Quilpué por expresa necesidad mía -había amenazado hasta con matarme si no saliamos de Salamanca- las cosas eran distintas, las personas abrieron sus brazos sin que se los pidiera, y encontré apoyo en gente muy inesperada para mi, pero, lamentablemente, nada es perfecto. Lugar que sea siempre abrá algún defectillo por allí, pero nada que no se pueda solucionar.
Yo, como persona, no sabría defiminirme. Me aterra esta sola, como a todos los seres humanos, sentir que quizás algún día nadie me quiera, es más, es difícil que me quieran de buenas a primeras. Peor, ¿yo querer?: es un evento sin precedentes alguno. Si digo te quiero es porque lo siento, quema adentro, no lo soporto, necesito expulsarlo en forma de palabras. Cuando recibo te quieros me choca, me anula. Creo se completamente feliz cuando los tengo, tan infeliz cuando no. Soy simple, y se nota ;).
jueves, 21 de mayo de 2009
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1 comentarios:
qué lindo. qué tiempo. ya ni recordarás
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