
Cuando el viejo de filosofía el año pasado habló sobre el significado del "alma y corazón" me mató la ilusión. Era bueno pensar en que si el corazón saltaba era porque estaba feliz, no por problemas supuestamente cardiacos o que el alma es la mente, algo netamente del cerebro. Yo creo en un alma que vive dentro, una que, como en la película, pesa 21 gramos y que cuando mueres se esfuma junto con tu vida. Soy una persona ciento porciento adrenalínica, al borde de lo odioso. Pero ahora último quiero creer en que nada de eso existe, no vale la pena otra vez sentir esa huea que te ahoga, te revuelve toda la comida en la wata y quieres vomitar. El amor, gusto, calentura, enamoramiento, aweonamiento, etc, no está hecho para todas las personas de este planeta, es una selección privilegiada de la naturaleza a la cual yo no llegué para que me repartieran un poco de ese don, o, está ahi frente a mis narices que no quiero tomarlo, hacerlo mío. Acostumbrarme a querer vomitar, dolor de wata, sudar frío, ansiedad, vomito otra vez y mariposas diabólicas. Es díficil sentirlo una vez más.
Forget it. NOW.
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